Acá estamos con una nueva entrega desde la mesa de atado, les traigo la “siempre bienvenida cuando no pican con nada las truchas” Bitch Creek. Lo escrito entre comillas es un agregado mío.

Esta mosca imita a una pancora de agua dulce, también conocida por el nombre científico de Aegla abtao, para más información sobre este crustáceo recomiendo un artículo escrito en la página de Ríos y Senderos, es del Señor Lautaro Maldonado Clark y es muy bueno.
Yo la pesco con lineas de flote en el Río Mendoza, la hago derivar muerta (death drift) y la recojo con suaves tirones sobre el pozo que me gusta. Es muy efectiva.
Bueno, ahora el paso a paso, aclaro que no detallo el trenzado porque a mí todavía no me sale bien y es un quilombo… lío. Mejor vean el DVD de Sir Oliver Edwards, Essential Patterns Vol. II, cuando ata la “polish Woven nymph”.
Primero: anzuelo y aplastamos la rebaba. Estoy usando un anzueló número 8.

Segundo: lastramos la mosca, este paso depende de la forma y la línea con que la vayan a pescar; como he dicho más arriba yo uso línea de flote por lo que mi mosca debe ir lastrada, si les gusta pescar con líneas de hundimiento, no hace falta el lastrado. Traten en lo posible de no usar plomo, el lead wire que utilizo es libre de plomo. Es una medida más para no dañar nuestro ecosistema.

Tercero: hilo, utilizar un hilo que sea acorde con el color de los demás materiales. En mi caso utilice negro porque es el color que predominá en esta mosca.

Cuarto: atamos las patitas de goma. Un secreto buscar en botonerías “elástico de calzoncillos”, es igual al que nos venden en los fly shop (en la Península Ibérica le dicen “Tiendas de Pesca”). Adelante y atrás, como en la foto.

Quinto: atamos el chenille que hemos elegido. En mi caso es de color negro y un naranja medio fulero (me quede sin naranja a media noche y no tengo un fly shop cerca, jajaja).

Sexto: trenzamos el chenille, el color más claro abajo y el más oscuro arriba, hasta un tercio del anzuelo. Busquen el video de Oliver Edwards para hacer bien el trenzado; si no lo consiguen, enrrosquen el chenille claro y luego lleven el más oscuro por arriba.

Séptimo: cortamos el chenille claro y atamos un hackle de gallo, negro en mi caso.

Octavo: enrroscamos el chenille hasta donde ubicaremos la cabeza y llevamos el hackle en palmer hasta el mismo punto, cortamos lo que sobra y cementamos.
P.S.: “enrroscar” nuevo verbo inventado por vuestro servidor.
El domingo que viene me voy a Potrerillos, así que habrá fotos del dique y un buen reporte.